jueves, 30 de abril de 2015

La Guerra De Abril Del 1965:

-La Guerra Civil Dominicana tuvo lugar entre el 24 de abril y el 3 de septiembre de 1965, en Santo DomingoRepública Dominicana. Es conocido por ser el más sangriento conflicto armado en el país durante el siglo XX. También conocida como Guerra de Abril,Revolución del 65, o simplemente mejor conocida como Revolución de Abril.


Guerra Civil Dominicana
Parte de la Guerra Fría
FechaDel 24 de abril al 31 de mayo de 1965
LugarSanto DomingoRepública Dominicana
Casus belliRevuelta militar
ResultadoVictoria decisiva de FFAARD y EE. UU.
Una llamada de alto al fuego
Deposición de Juan Bosch de la presidencia
Elección de Joaquín Balaguer como nuevo presidente.
Beligerantes
(CEFA) Centro de Entrenamiento de las Fuerzas Armadas dominicana
(SIM) Servicio de inteligencia militar
Flag of the United States.svg Estados Unidos
(IAPF) Inter-American Peace Force
Bandera de la República Dominicana Fuerzas Armadas Dominicana Constitucionalistas
Partidarios del PRD
Comandantes
Elías Wessin y Wessin
Lyndon B. Johnson
Robert York
Francisco Caamaño
Manuel Montes Arache
Fuerzas en combate
5,000
Bajas
  • 13 soldados estadounidenses muertos
  • Más de 200 heridos
  • Más de 20 alistados de la (IAPF) heridos
  • Más de 500 guerrilleros muertos
  • 100 capturados
  • Más de 3000 civiles muertos


Motivos[editar]

El gobierno de Juan Bosch fue en gran medida una rareza en la historia dominicana en ese momento: unas elecciones libres legitimaron un gobierno liberal democrático, que expresó su preocupación por el bienestar de todos los dominicanos, especialmente los de circunstancias modestas, aquellos cuyas voces nunca antes habían sido realmente escuchadas en el Palacio Nacional.[cita requerida]
En abril de ese año una nueva constitución garantizaba los derechos civiles e individuales y respaldaba el control civil de los militares. El nuevo documento otorgaba libertades que nunca se habían conocido en el país; se declaraba algunos derechos laborales, así como a sindicatos, fueron tomadas en cuenta también las mujeres embarazadas, las personas sin hogar, la familia, los niños y los jóvenes, los agricultores y los hijos ilegítimos. Estos y otros cambios, como la reforma sobre las posesiones de tierra, golpeaba a los terratenientes conservadores y militares, sobre todo cuando se yuxtapuso en contra de tres décadas de autoritarismo somnoliento bajo el régimen de Rafael Leónidas Trujillo. La jerarquía de la Iglesia Católica también reprochó el carácter laico de la nueva Constitución, en particular la disposición de la legalización del divorcio. La jerarquía, junto con la cúpula militar y la élite económica, también temían la influencia comunista en el país, y advirtieron de la posibilidad de "otra Cuba". El resultado de esta preocupación y la oposición fue dar un golpe militar el25 de septiembre de 1963.
El golpe de Estado efectivamente negaba las elecciones de 1962 mediante la instalación de una junta civil, conocida como el "Triunvirato", dominada por los remanente Trujillistas. El líder inicial del Triunvirato fue Donald Reid Cabral. El Triunvirato no logró establecer su autoridad sobre las facciones conservadoras, ni dentro ni fuera del ejército, tampoco convenció a la mayoría de la población de su legitimidad.
La insatisfacción generalizada con Reid y su gobierno, junto con las lealtades hacia el persistente Bosch, produjo una revolución el 16 de mayo.

La guerra civil[editar]

La vanguardia de la revolución de 1965, los perredeistas (miembros del PRD) y otros partidarios de Bosch encabezados por Francisco Alberto Caamaño, se llamaron constitucionalistas (en referencia a su apoyo a la constitución de 1963). El movimiento contó con algunos oficiales militares jóvenes entre sus filas. Una combinación de militares reformistas y aguerridos combatientes civiles salieron a las calles el 24 de abril, tomaron el Palacio Nacional, e instalaron a José Rafael Molina Ureña como presidente provisional. La revolución tomó la dimensión de una guerra civil, cuando las fuerzas conservadoras del ejército, dirigidas por el general Elías Wessin y Wessin, devolvieron el golpe contra los constitucionalistas el 25 de abril. Estas fuerzas conservadoras se autodenominaron leales. A pesar de los ataques con tanques y bombardeos aéreos por las fuerzas leales, de todos modos, los constitucionalistas mantuvieron sus posiciones en la capital, y extendieron el conflicto para asegurar el control de todo el país. El economista venezolano José Antonio Mayobre en representacion del secretario general de laOrganización de las Naciones Unidas (ONU) actua sin exito como mediador entre las partes en conflicto durante la crisis de la República Dominicana.
El 28 de abril, los Estados Unidos intervinieron el país activando la Operación Power Pack. El presidente Lyndon B. Johnson envió una fuerza que ascendía a 20,000 militares, para garantizar la seguridad en Santo Domingo y para restablecer el orden. Johnson había actuado con la firme creencia de que los constitucionalistas estaban compuesto por comunistas y que por lo tanto no se podía permitir que llegaran al poder. La intervención fue concedida en cierta medida debido a una aprobación hemisférica con la creación de una fuerza de paz auspiciada por laOEA, la cual complementó la presencia militar estadounidense en la República Dominicana. Un inicial gobierno provisional fue dirigido por uno de los ajusticiadores de TrujilloAntonio Imbert Barrera, más tarde, Héctor García Godoy asume la presidencia provisional el 3 de septiembre de 1965. Algunos enfrentamientos violentos entre legitimistas y constitucionalistas continuaron de forma esporádica ya que, una vez más, las elecciones fueron organizadas. 
Causas y consecuencias: 

-De 1961 a 1965 sucedieron acontecimientos políticos y sociales en la República Dominicana de gran significación. En 1961 el pueblo dominicano se deshizo de la tiranía trujillista con la muerte de Rafael Leonidas Trujillo Molina por un grupo de militares y el pueblo, que ya no resistía más tiranía. En esta etapa el pueblo dominicano respiró un poco de libertad y tuvieron oportunidad los ciudadanos y ciudadanas de organizarse en clubes, asociaciones, sindicatos y partidos políticos.
Se celebraron elecciones libres por primera vez después de 31 años de dictadura trujillista y se eligió al Profesor Juan Bosch Gaviño Presidente Constitucional de la República Dominicana en 1962 por el Partido Revolucionario Dominicano, fue un presidente muy bueno, que respetó las libertades públicas y tomó medidas sociales, políticas y económicas muy favorables para toda la nación entre estas: Promulgó una nueva Constitución, prohibió la reelección presidencial, se pagó la deuda externa, se aumentaron los salarios a todos los trabajadores, se dio inicio a los primeros asentamientos agrarios y en tan solo 7 meses de gobierno se le dio parcelas a los campesinos de 70 tareas con su casa, agua, luz y calles. Se permitió el regreso de todos los exiliados políticos que eran antitrujillsitas y muchas medidas de cortes populares.
Pero hay una frase que dice: “que lo bueno no dura”, Juan Bosch se descuidó de algo a las raíces trujillista, Trujillo había muerto; pero tenía seguidores fuertes y peligrosos que conspiraban desde que este llegó al poder y otro ingrediente que fue el pago de la deuda externa le trajo al país mucha soberanía e independencia y este acontecimiento provocó recelo a los Estados Unidos y se aliaron a los trujillistas del país y provocaron el derrocamiento del gobierno del Juan Bosch que apenas duró 7 meses.
Este acontecimiento dividió a la sociedad dominicana, se eligió un gobierno de facto y se incrementaron las protestas populares y el sector que exigía la vuelta a la constitucionalidad, y que Juan Bosch ocupara de nuevo la presidencia, cosa esta que resultó imposible por el apoyo incondicional que daban los EE.UU. al sector trujillista que había tomado el control político y militar del país.
Estos últimos hechos provocaron un levantamiento militar entre golpistas y constitucionalistas. El enfrentamiento tuvo lugar en el puente Juan Pablo Duarte, en horas de la tarde y el 25 de abril se extendió en toda la ciudad Capital, y a los tres días de guerra civil, los combatientes constitucionalistas ya habían derrotado a las fuerzas militares reaccionarias.
Esto trajo como consecuencia más de 5,000 muertos; se produjo la segunda intervención norteamericana del 28 de abril al 6 de julio del 1965; se frustraron las aspiraciones del pueblo dominicano de tener una país libre y soberano. Atraso político.
Por la parte constitucionalista, los militares que más se destacaron: Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, Los Fernández Domínguez y por los golpistas, los generales Elías Wessin y Wessin y Antonio Imbert Barreras.

2-¿ Como estaba la democracia en ese entonces ?






(Fotos: 1. Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, lider de la revolución constitucionalista, 2. Tanque de guerra capturado a las fuerzas militares contrarias a la revolución, 3. Puente Duarte, lugar donde se enfrentaron las tropas de Caamaño y las tropas del CEFA-Wessin)

La guerra civil, iniciada el 24 de abril de 1965, fue la culminación del proceso de lucha que había comenzado con la eliminación física del dictador Rafael L. Trujillo en 1961. La juventud dominicana de entonces, surgida en un clima de limitaciones políticas y el miedo impuesto por la tiranía encontró el espacio y el tiempo soñado y cumplió con su palabra de triunfar o morir en la lucha por la libertad y la democracia de la República Dominicana.

Esta juventud, de la que formaba parte un importante grupo de los poetas, intelectuales y escritores dominicanos, estaba inmersa en la prédica revolucionaria heredada de los expedicionarios del 14 de junio de 1959, pero en especial del Movimiento Clandestino 14 de Junio, instrumento de la historia para concretizar el proyecto inconcluso de los que habían dado sus vidas en la lucha contra la dictadura. Ellos, los que mostraron valor para la organización clandestina y las protestas contra las maldades del régimen trujillista, se integraron principalmente al movimiento organizado por Manolo Tavárez Justo y regaron con su sangre el camino incierto que desembocó en Abril de 1965.

Fue así como poetas, intelectuales y escritores despertaron en la verdad de la revolución y de la lucha armada para cumplir el juramento tantas veces repetido de“Patria o muerte venceremos”, y no cedieron ante el enemigo. No hubo tiempo para las publicaciones de revistas culturales, ni para la lectura de poemas que hablaran de flores, del sol ni la luna: sola la patria ensangrentada los reclamaba.

Por eso, más que revistas y publicaciones literarias, fueron los poemas y los escritos revolucionarios los que cantaron a la Patria en medio del silbido del disparo justiciero o criminal y los poetas, artistas y visionarios no se acobardaron, y allí estaban de pie sobre las trincheras, o lejos de ellas pero apoyando el movimiento: Rafael Emilio Sanabia, Pedro J. Cruz, Rubén Suro, Antonio J. Tatem Mejía, Alcides García Lluberes, Freddy Torrero Melo, Amado Martínez, Ludín Lugo y Víctor Manuel Gutiérrez.

También Jorge Sierra, Manuel E. Vargas, Andrés Lora Meyer, Pancho Cuevas, Miguel Alfonseca, Jesús Torres Tejada, Pedro Caro, Juan Antonio González, Consuelo Estrella, Manuel Antonio Jiménez R., René del Risco Bermúdez, R.R.S.J., Salvador Barinas, Mirna Santana, Juan Antonio González, J.M.P., Juan Martínez, “El Cantor Constitucionalista” y Pedro Arenas (Diógenes Céspedes). Otros que publicaron sus escritos en medio de la ciudad armada fueron Abelardo Vicioso, Rafael Astacio Hernández, Julio Campusano, Máximo Avilés Blonda, Ramón Francisco, Pedro Mir, José Francisco Peña Gómez, Juan José Ayuso y Antonio Lockward.

Héctor Incháustegui Cabral, quien al parecer no apoyaba la revolución constitucionalista y se negó a firmar la Declaración de los Artistas” que circuló el 4 de julio de 1965, auspiciada por El Frente Cultural, porque con esa declaración se apoyaba al gobierno constitucionalista de Francisco A. Caamaño, llegó a decir de los jóvenes poetas: “La revolución inicia una explosión en cadena y la poesía no puede permanecer indiferente, ni los jóvenes pueden, tampoco, quedarse callados… No es extraño que cada revolución traiga su poesía y hasta corresponde a la poesía encender y mantenerla viva”.En el comunicado puesto a circular por el Frente Cultural se deja constancia de la presencia de los poetas, artistas y escritores del lado de los intereses populares representados en el movimiento constitucionalista: “Los intelectuales, artistas y escritores tienen que decir presente. Presente, pues, junto y dentro del pueblo en su combate heroico. Presente, pues, junto y dentro del grito de protesta que de un confín a otro del país y del mundo, ha condenado la agresión norteamericana contra la Soberanía Nacional…”.

“El arte vive dentro de un compromiso contraído ineludiblemente con la sociedad y el tiempo que lo crea. Los artistas dominicanos, conscientes en todo momento de esta responsabilidad, hemos participado en la lucha desarrollada heroicamente por el pueblo de la República Dominicana… Hemos cumplido con nuestro deber. Seguiremos cumpliendo con nuestro deber… Presentes, pues, hemos dicho los artistas en esta lucha de los hombres de la República Dominicana por la libertad, por la justicia social y por la democracia”.

En Ciudad Nueva, la ciudad acordonada por filosas alambradas que fueron desembarcadas junto a los 42 mil soldados norteamericanos aquel lamentable 28 de abril de 1965, no surgieron revistas literarias; tampoco circularon por mucho tiempo los diarios El Caribe y Listín Diario, aunque en la zona rebelde se imprimió, a partir de mayo, el periódico Patria y El Constitucionalista, y en el territorio controlado por los soldados del Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas (CEFA), circulaba un periodiquito dirigido por Pedro Gil Iturbides, llamado La Hoja, vocero de los intereses anticonstitucionalistas y antinacionales.

El primer intento periodístico de los “rebeldes” fue sacar al aire el periódico La Nación, que tenía sus talleres en la Avenida Mella, pero el intento parece que pronto fracasó y entonces surgió Patria. Dirigido por Tulio Carvajal y administrado por María Mercedes Jiménez (Chea), salió por primera vez el 14 de mayo de 1965,impreso en los talleres de La Nación y dejó de circular a finales de noviembre del mismo año, después de la instauración, el 3 de septiembre, del gobierno provisional que presidió el doctor Héctor García Godoy. Patria fue el principal vocero de denuncia y orientación del gobierno de Caamaño y en él se sintió la permanente experiencia periodística de Ramón (El Chino) Ferreras.

En Patria aparecieron poemas y escritos de dominicanos combatientes y de otros que se encontraban apoyando el movimiento, pero en la línea enemiga, como es el caso de Diógenes Céspedes (Pedro Arenas), escribían y publicaban bajo pseudónimos: “El Constitucionalista”, P.M. (Pedro Mir), “Un Soldado Constitucionalista”, R.R.S.J., y J.M.P., y El Poeta Patriota” (Rafael Emilio Sanabia). En ese periódico el espacio dedicado a la poesía patriótica de los poetas dominicanos era Página Literaria, sección en la que también aparecieron poemas de Pablo Neruda, Rafael Alberti, L.E. Tanmach, y René Depestre.

En cuanto a las tareas literarias y artísticas del Frente Cultural, este publicó en plena guerra civil un folleto antológico que recoge los poemas Oda Gris por el soldado invasor, de René del Risco Bermúdez, Canto a Santo Domingo Vertical de Abelardo Vicioso, Canto a Jacques y a los otros, de Juan José Ayuso, Jornada de Abril, de Rafael Astacio Hernández, Ni un Paso Atrás, de Pedro Mir, Funeral del Poeta Combatiente, y Responso para Jacques Viau, de Miguel Alfonseca, Hemos Llegado a un Punto, de Máximo Avilés Blonda, y Tercera Oda a Walt Whitman, de Ramón Francisco.

El momento más doloroso para los poetas y los artistas que participaban en la guerra fue la muerte del poeta haitiano Jacques Viau, miembro del Comando B-3. Con las lágrimas regando el asfalto de la zona intramuros le cantaron al hermano asesinado: Miguel Alfonseca escribió Responso para Jacques Viau Renaud“Toda la Isla para ti, compañero./ Toda la tierra agridulce de los Pueblos,/ para ti, compañero./ Todos los hombres,/ todas las mujeres,/ todos los niños de las patrias,/ para ti, compañero…”, y Pedro Arenas (Diógenes Céspedes), apoyando la revolución, pero viviendo en la línea enemiga, escribió y publicó en Patria, bajo pseudónimoHomenaje fúnebre para Jacques Viau“Cayó la rosa, aljofarada./ Cayó el héroe, cuyas divisas: la péndola y la rodela/ defendieron siempre la libertad…/ Llorad tierras y cielos./ Llorad fuegos y mares./ Llorad vivos y muertos…/ El sopor enerva mi alma y/ los sentidos se obnubilan al verte caído…”; mientras que Juan José Ayuso publicó Canto a Jacques y a los otros“…Pasa Jacques Viau montado en una estrella/ y abajo nadie duerme,/ ni los niños./ Y abajo nadie duerme./ Todos están despiertos./ Todos miran a Jacques cruzar rumbo al Oriente por el cielo…/ entre los helicópteros”.
En la zona constitucionalista todas las actividades militares, civiles y culturales, estaban organizadas en Comandos, Frentes y Partidos, destacándose en el campo artístico El Frente Cultural, que dirigían el pintor Silvano Lora, Antonio Lockward, Jacques Viau, René del Risco y Juan José Ayuso, y Arte y Liberación.

Marcio Veloz Maggiolo establece las actividades culturales de los intelectuales en la zona constitucionalista, en Cultura, Teatro y Relatos (1972), cuando dice: “Los poetas mueren con el fusil entre los dedos, la joven intelectualidad dominicana produce gran parte de la literatura radial y escrita de la incipiente revolución. Dentro de la zona, estrangulada por el cerco de los invasores, se representan funciones teatrales, se organizan recitales, se forman grupos culturales y de orientación revolucionaria, se publican libros… Bajo este fuego de muerte la creación artística no se detuvo y así lo demostró la primera exposición de pinturas sobre el tema de la Guerra de Abril inaugurada en 1966, en la Facultad de Ingeniería”.
Esas actividades, desarrolladas en la “Invencible Ciudad Nueva”, fueron recogidas porPatria. Se destaca la exposición de pinturas inaugurada en la Galería de Arte Moderno, en El Conde número 1 (16 de agosto de 1965), en la que se exhibieron obras de Gilberto Hernández, José Cestero, Silvano Lora, Ramón Oviedo, Lepe Pérez, Jaime Colson, Paul Guidicelli, Gisela Risk, Asdrúbal Domínguez y Guillo Pérez. También las conferencias de Hugo Tolentino sobre la Restauración, y de Tirso Mejía-Ricart sobre“Santo Domingo: Ciudad Sitiada”.

A finales de agosto el Frente Cultural abrió un concurso de pintura para seleccionar la obra que “mejor represente la realidad de la Revolución Constitucionalista del pueblo dominicano”; publicó la antología “Pueblo, Sangre y Canto”, presentaron obras de teatro, películas de contenido social y de diversión. El Comando Artístico Constitucionalista, por su parte, celebró shows artísticos en beneficio de familiares de combatientes caídos, como fue la presentación en el Teatro Atenas, al lado del parque Enriquillo, a beneficio de los familiares del Comando Pedro Cadena, en la que participaron Armando Recio, Aníbal de Peña, María Victoria y Cambumbo. Fernando Casado cantó para los combatientes constitucionalistas y fue miembro del Comando Artístico Constitucionalista, al igual que Salvador Pérez Martínez, quien declamaba poesías patrióticas.

Juan José Ayuso dirigía los noticieros de la radio constitucionalista, Aníbal de Peña escribió y produjo el Himno de la Revolución, acompañado del conjunto músico-vocal Los Solmeños, se organizaron exposiciones de fotografías, Miguel Alfonseca produjo sus libros Arribo de la Luz y La Guerra y los Cantos, y el Chino Ferreras escribió su testimonio "Guerra Patria".

Después de finalizada la guerra, pero desde antes que se instaurara el gobierno provisional de Héctor García Godoy, que dio paso a los tenebrosos 12 años de gobierno del doctor Joaquín Balaguer, ya los poetas, intelectuales y artistas “rebeldes” comenzaban la organización de los grupos que los representarían en el negro y triste período histórico que se les venía encima: surgieron La Máscara, El Puño, La Antorcha, La Isla, y el Bloque de Jóvenes Escritores. Los poetas, que ofrendaron a Jacques Viau, habían cumplido con su deber.

3-  ¿Que fue el triunvirato , como estaba compuesto y cual era su mision ?
El 22 de diciembre de 1963, el triunviro Emilio de los Santos renunció en protesta por las medidas tomadas por las Fuerzas Armadas contra las guerrillas surgidas en noviembre de 1963 bajo la jefatura del doctor Manuel Aurelio Tavárez Justo, líder del movimiento Revolucionario 14 de julio. De los Santos fue sustituido por Donald Reíd Cabral, un acaudalado importador de vehículos de motor que pasó a presidir el Triunvirato.
Durante el régimen del Triunvirato reinó una desorganización administrativa creciente. El gobierno se vio inmerso en una mañana de contradicciones económicas y políticas que profundizaron su aislamiento político y motorizaron la división de las Fuerzas Armadas.
Desde que inició su ejercicio, el Triunvirato se enfrentó con disposición abierta de los obreros y estudiantes.
Múltiples manifestaciones de protesta se realizaron en todo el país. En mayo de 1964, por ejemplo un Comité Nacional de Coordinación de las organizaciones sindicales decretó una huelga general. La huelga se extendió a los barrios de la capital, donde se formaron barricadas para resistir a la policía con piedras, palos y otros objetos. En el llamado a huelga se exhortaba a expulsar del poder “ a los representantes de los más funestos intereses de nuestro país: los enemigos de la clase obrera”. (Documento citado por Franklin J. Franco, “Clases, Crisis y Comandos”, págs. 170-172).
Otras importantes protestas obreras se realizaron en la ciudad de La Romana contra la empresa norteamericana radicada allí. En febrero de 1965, los sindicatos afiliados a la confederación de Trabajadores Foupsa-Cesitrado celebraron un congreso de Unidad Obrera, donde incluyeron entre sus demandas el restablecimiento de la Constitución de 1963, que había sido aprobado por el congreso durante el gobierno de Bosch y anulada su vigencia por el Triunvirato.
Junto a esas protestas obreras creció el descontento contra la desorganización administrativa del Triunvirato, que expresó en diversas actividades económicas que fueron consideradas ilícitas por los opositores del régimen.
Una de las medidas que suscitó mayores protestas hasta en los círculos del comercio importador, que había apoyado el derrocamiento de Bosch, fue el anuncio de la constitución de una compañía por acciones denominada “Cantina Policía Nacional, C. Por A.”, con un capital autorizado por el entonces jefe policial general de brigada Belisario Peguero Guerrero. Julio César Martínez, en su folleto “ Santo Domingo, desde Trujillo hasta la Revolución de Abril”, describió la situación creada con la formación de esa compañía, de la manera siguiente:
“Esta empresa policial-comercial provocó un escándalo en cadena en los propios círculos que contribuyeron al derrocami9ento de Bosch. Las Cámaras de Comercio de las principales ciudades amenazaron con un cierre general de los comercios en caso de no resolverse la desleal competencia. El contrabando estaba íntimamente relacionado con las cantinas militares. Reíd Cabral respondió a los planteamientos públicos: La empresa policial es una cooperativa; pero resulta que en el Aviso de constitución se decía que el 15 de junio de 1964 se había constituido una compañía por acciones, en acto bajo firma privada, que tenía por objeto la compra, venta e importación, al por mayor de detalle, de una vasta serie de productos, desde hilos para coser hasta joyas y refrigeradoras… La empresa podía establecer sucursales, no sólo en el país sino también en el extranjero.
De hecho, constituía una especie de internacional comercial de la policía y el ejército …” (Ob. Cit. Pág. 26).
Los grandes comerciantes importadores denunciaron en repetidas ocasiones actividades de contrabando que, a su juicio, les resultaban lesivas. En esas actividades de contrabando se involucró a altos jefes militares dominicanos.
Incentivó también la protesta contra el Triunvirato la campaña realizada en la prensa por defensores del régimen en torno a la convivencia de vender a industriales privados las empresas estatales que antes estuvieron en poder del dictador Rafael L. Trujillo Molina. Se acusó a los altos círculos económicos que apoyaban el Triunvirato de realizar maquinaciones para apoderarse del complejo económico estatal.
Aislado de la clase obrera, los estudiantes, los profesionales y de los habitantes desempleados de las barriadas pobres y sin ofrecer cambios importantes a los campesinos, el Triunvirato trató de mejorar su situación económica legislando para restringir las importaciones. La Ley estableció que los importadores deberían depositar, además de los impulsos aduanales, 40% del valor de las importaciones. Eso creó descontento en su propia base de apoyo económico, al tiempo que incremento el contrabando y la inflación.
Para comienzos de 1965, el Triunvirato parecía una planta suspendida en el aire. Sólo lo mantenía en el poder sus relaciones con los Estados Unidos.
Para colmar la copa del descontento social y político, se denuncio que el triunviro Reíd Cabral tenia aspiraciones de permanecer en el poder, organizando unas elecciones acomodaticias.
En esa situación, el PRD y el PRSC lanzaron las consignas de “ Vuelta a la constitucionalidad sin elecciones” y “restablecimiento de la constitución de 1963”. Obviamente esos partidos y las fuerzas de izquierda, sin establecer una coordinación operativa, se afanaban en derrocar el Triunvirato.
El crecimiento de la oposición política al régimen tenia como telón de fondo la dramática situación económica en que se debatía la nación. El Quinto Informe Anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) describió de la forma siguiente la situación en que maniobrara desesperadamente el Triunvirato: “Durante los años 1963-1964, la demanda total creció a un ritmo de 7.8% lo cual explica el gran crecimiento de las importaciones. Estas crecieron a un ritmo de 17.2% mientras las exportaciones decrecieron en 5.5%. El producto industrial sólo creció un 3.9% y el agrícola 2.2%. Entre los años 1962-1964 fue necesario un endeudamiento externo de 211.8 millones (se tomaron 113.7 millones en 1963-1964), es decir, casi 63 millones anuales en promedio”.
Naturaleza de la conspiración.
Desde que el gobierno del profesor Juan Bosch fue derrocado, un grupo de militares se había planteado reinstalarlo en el poder mediante la acción de un sector de las Fuerzas Armadas. El contragolpe que se barajaba tenía también por objetivo el restablecimiento del gobierno de Bosch y de la Constitución de 1963 estuvo encabezado por el teniente coronel del Ejército Nacional Rafael Tomás Fdez. Domínguez.
Las actividades conspirativas del coronel Fernández Domínguez y de otros miembros de las Fuerzas Armadas llegaron a oídos de los miembros del Triunvirato. Por ello el coronel Fernandez Dominguez fue enviado a España con un cargo diplomático. Otros miembros del grupo fueron destituidos. Entre ellos se encontraban al mayor Agustín Nuñez Nogueras, el capitán Quiroz Pérez y otros militares que posteriormente participarían en el levantamiento contra el Ttriunvirato.
En ausencia del coronel Fernández Domínguez, quien mantuvo desde su virtual exilio la comunicación con el grupo que permanecía en el país, participó en la coordinación del movimiento militar contra el Triunvirato el coronel del Ejército Nacional, Hernández Ramírez.
Habían otros grupos militares conspirado contra el Triunvirato. eN la trama participaba además un grupo de soldados y clases del ejército comandados por el capitán Mario Peña Taveras.
Otro grupo, conocido “El clan de San Cristóbal”, estuvo encabezado por el entonces coronel del Ejército Neit Nivar Seijas. Ese sector propugnaba por el derrocamiento de Reid Cabral, para facilitar el retorno a la presidencia del doctor Joaquín Balaguer.
El PRD, a través de sus dirigentes José Fco. Peña Gómez, José Rafael Molina Ureña y otros, estableció relaciones con los diversos grupos militares que propugnaban por el derrocamiento del Triunvirato. Finalmente, sus pasos conspirativos estuvieron coordinados básicamente con el grupo de militares partidiarios del restablecimiento del gobierno de Juan Bosch y la Constitución de 1963.
La fecha de inicio del levantamiento fue fijada en varias ocasiones. Diversos factores entre los que se cuentan delegaciones, indecisiones, etc., impidieron la materialización del movimiento armado en los dias previamente establecidos.
Unos de esos intentos fracasó en los primeros días de abril de 1965. Un grupo de ex militares concibió un plan para apoderarse del Palacio Nacional de gobierno para romper las indecisiones se oficiales comprometidos en el movimiento conspirativo.
Para poner en marcha ese plan y acelerar en su conjunto los preparativos insurreccionales, llegó al país, procedente de Puerto Rico, un ex miembro de la Policía Nacional llamado Carlos de Jesús Gómez. Ese joven constitucionalista realizó un intenso trabajo tendiente a materializar la acción de la toma del Palacio Nacional en los primeros días de la guerra.
Estallido y desarrollo de la insurrección armada.
Los dirigentes del movimiento habían fijado el 26 de abril como la fecha de inicio del levantamiento. Pero el dia 24 de ese mes, el jefe del Estado Mayor del Ejército Nacional, general Rivera Cuesta, dispuso el arresto de varios militares comprometidos en la acción. En esas circunstancias, el capitán Mario Peña Taveras liberó a sus compañeros de conspiración y arrestó al general Rivera Cuesta, al coronel Nivar Ledesma y a otros militares opuestos al movimiento. Nivar Ledesma murió en medio de la situación creada en el Campamento Militar “27 de febrero”, donde se produjeron estos incidentes que aceleraron el movimiento armado.
Además del Campamento “27 de febrero”, se sublevó contra el Triunvirato el Campamento “16 de agosto”. La noticia del levantamiento militar fue ofrecida a la 1:30 de la tarde del 24 de abril de 1965, por el dirigente peredeista José Fco. Peña Gómez. El anuncio hecho a través del órgano radial del PRD “Tribuna Democrática”, indicó que el capitán Peña Taveras llamó a la emisora para informar que oficiales de las Fuerzas Armadas, respaldados por los alistados del campamento “27 de febrero”, habían hecho prisionero al Jefe del Estado Mayor, general Rivera Cuesta, y se levantaron en armas para derrocar el Triunvirato.
A los pocos minutos, centenares de manifestantes recorrían las calles de la capital dominicana, coreando consignas contra el Triunvirato y a favor del restablecimiento del gobierno de Juan Bosch.
En la tarde de ese dia, militares y civiles sublevados tomaron la emisora oficial Radio Santo Domingo, dirigiendo una programación en la que se exhortaba al pueblo ofrecerle su apoyo al movimiento. Al poco tiempo, el edificio fue recobrado por militares partidarios de Reíd Cabral. Posteriormente cayó nuevamente en poder de las tropas constitucionalistas.
Mientras tanto, Reid Cabral dio un plazo “hasta las 5:00 de la mañana del 25 de abril” para que se rindieran los dos campamentos militares “que se habían declarado en rebeldía”.
Ese ultimatum del triunviro fue rechazado por los rebeldes. El 25 de abril aumentó la movilización en las calles de los partidarios del movimiento armado.
En los campamentos “27 de febrero” y “16 de agosto” se repartieron algunas armas a civiles partidarios del movimiento y se decidió ocupar puntos militarmente estratégicos de la capital dominicana. Esa última medida tenía por objeto ejercer presión sobre el sector del ejército, encabezado por el general Elías Wessin y Wessin, que desde la base aérea de San Isidro, enfrentó el alzamiento.
El 25 de abril, miles de manifestaciones partidarios del movimiento se movilizaban en las principales vías de la capital. En las calles de la parte intramuros de la capital, militares partidarios del movimiento repartieron armas a civiles que los apoyaban.
Partidarios del levantamiento enfrentaron militarmente a las fuerzas policiales tomando un considerable número de cuarteles policiales, donde ocuparon material de guerra.
A las 10:15 de la mañana del 25 de abril, aproximadamente, Reid Cabral abandonó sus funciones. A mediodía, fue designado presidente provisional de la República en armas al doctor José Rafael Molina Ureña, uno de los principales cabecillas de la conspiración. Molina Ureña había sido presidente del Senado de la República, disuelto del golpe de Estado que derrocó a Bosch.
Los jefes militares defensores del Triunvirato ordenaron el bombardeo del Palacio Nacional y de otros sectores ocupados por los insurrectos. La lucha se intensificó en las calles de la capital mientras oficiales norteamericanos hacían esfuerzos por aglutinar a los sectores militares partidarios del Triunvirato, según refieren varios escritores dominicanos y extranjeros.
El 27 de abril, el presidente provisional Molina Ureña, el coronel Fco. Alberto Caamaño Deñó y otros dirigentes del movimiento armado, se entrevistaron con el embajador norteamericano en Santo Domingo William Tapely Bennett, en la sede diplomática de los Estados Unidos.
Caamaño Deñó y un grupo de oficiales rebeldes presentes en la entrevista, consideraron luego que el embajador norteamericano los trató despectivamente, conminándolos a rendirse. En esas circunstancias, se dirigieron al puente Duarte de Santo Domingo a enfrentar el avance de las fuerzas militares que procedentes de la base aérea de San Isidro se oponían al levantamiento. Molina Ureña salió de la embajada norteamericana para asilarse en otre sede diplomática.
Bajo la dirección de Caamaño Deñó, Manuel Ramón Montes Arache y otros lideres militares y civiles, los partidarios de la insurrección detuvieron el avance de unidades blindadas enviadas desde San Isidro. En torno al Puente Duarte, situado en la parte este de la capital dominicana, se libraron encarnizados combates en los primeros dias del movimiento insurreccional.
El coronel Caamaño Deñó informó ese dia al diario dominicano El Caribe que la ciudad estaba bajo el control de los rebeldes que él comandaba.
Incidencia de la intervención armada de Estados Unidos en el conflicto.

Mujeres protagonistas de la guerra de abril de 1965

Las mujeres dominicanas también jugaron un papel vital en la revuelta de abril del 1965, conoces algunas de estas valerosas mujeres.
El escritor René del Risco Bermúdez, escribió el siguiente fragmento para reconocer a las combatientes que se enfrascaron contra de los invasores norteamericanos el 24 de abril de 1965:
 “Compañeras, estoy pensando que morir nada nos cuesta, que puede un golpe de plomo igual que un golpe de seda romper tu pecho y el mío esta noche, compañeras”…
Aquí  se detalla el hecho de que al igual que en la Guerra de Independencia, la primera intervención norteamericana de 1916 o en resistencia a la dictadura trujillista, en la revolución de abril de 1965 también las mujeres se integraron a la lucha.
¿Qué papel desempeñaron?
Las mujeres no son realizaron tareas tradicionales como suministrar comida. También estuvieron involucradas en tareas audaces como entrenarse en el manejo de las armas, impartir instrucciones a otros combatientes; tareas diversas de logística como gestionar fondos y comida en el interior de país a través de contactos e incursiones fuera de la zona de guerra; servir de correo clandestino, tipificar sangres, organizar la atención a las personas heridas en los hospitales, distribuir documentos, trasladar armas, procurar combustible y enterrar a los muertos; tareas imprescindibles y riesgosas sin las cuales no hubiese sido posible la resistencia.
Causa del levantamiento armado
Es importante hacer nota que el motivo de este levantamiento armado fue el golpe de Estado de 1963 contra el gobierno del profesor Juan Bosch. En reclamo por la vuelta a la constitucionalidad, las fuerzas populares encabezaron una revolución triunfante que derrocó el gobierno golpista.
A cuatro días de la revolución, y con el fin de frustrar las aspiraciones de restablecer el gobierno legítimo que tenía y quería el pueblo, se produjo la intervención militar norteamericana en Santo Domingo. Con la llegada de las tropas invasoras a territorio nacional, la revolución se convirtió entonces en una guerra patriótica.
El frente constitucionalista resistió con heroísmo, pero debido la desigualdad, perdieron la guerra. La victoria moral, sin embargo, fue de tal magnitud que jamás en la historia dominicana ha sido posible desconocer la soberanía popular.
La mención de las siguientes mujeres es solo un reconocimiento a cientos de mujeres que lucharon y dieron sus vidas por esta gesta patriótica, entre ellas tenemos:
Hilda Gautreau
Militante del Movimiento Revolucionario 14 de Junio y posteriormente del Movimiento Popular Dominicano (MPD).
Fue activista estudiantil y se graduó de abogada en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Se integró a la revolución de 1965 desde el Comando Médico y participó en los combates del Puente Duarte los días posteriores al 24 de abril.
Yolanda Guzmán
Militante del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y sindicalista. Fue una de las primeras mujeres combatientes caídas en la guerra de 1965. El 2 de mayo, en un paraje de Guanuma, mientras alentaba a los pobladores a tirarse a las calles a luchar contra la intervención fue fusilada por miembros del Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas (CEFA) que defendía al gobierno golpista.
Emma Tavárez Justo
Dirigente del Movimiento Revolucionario 14 de Junio. Estudió Derecho en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde se destacó como dirigente estudiantil. Posteriormente militó en el Partido Comunista Dominicano (PCD). En abril de 1965 se incorporó a las fuerzas constitucionalistas y fundó un centro para recibir combatientes heridos cuyos comandos no ofrecían condiciones para su convalecencia.
Piky Lora
Guerrillera en la insurrección armada del Movimiento Revolucionario 14 de Junio en 1963 en el frente Juan de Dios Ventura Simó que operó en las montañas de Ocoa.
Sufrió cárcel y exilio, y a su regreso al país en 1965 se unió a las fuerzas constitucionalistas desde el Comando Central del 14 de Junio. Fue instructora militar en la Academia 24 de abril, abogada y especialista en materia de tierras.
Aniana Vargas
Se inició en la lucha contra la dictadura y partió hacía el exilio en 1959, donde se ligó intensamente a las actividades anti-trujillistas. De regreso al país, se integró al Movimiento Revolucionario 14 de Junio. En abril de 1965 combatió en la zona norte de la capital bajo la dirección de Roberto Dubergé.
Años más tarde fundó una federación de campesinos para luchar contra los desalojos y por la preservación de la cuenca de los Ríos Yuna y Blanco.
En el Boletín del Archivo General de la Nación titulado: Participación de la mujer en la Guerra de Abril de 1965 (ver testimonios) por Pedro De León C., recoge los testimonios de las siguientes mujeres, también protagonistas de esta hazaña histórica:
  • Venecia Juan.
  • Edith Altagracia Ferreira.
  • Fiume Bienvenida Gómez Sánchez.
  • Milagros Concepción.
  • Elvira Grecia Johnson Ortiz.
  • Gisela Antonia Mercedes.
  • Ana Joaquina Viñel Taveras (La China) 

4- ¿ Que papel jugaban las autoridades militares y civiles en ese entonces ?

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LOS HOMBRES RANAS CONTRA LOS YANQUIS EN 1965: Había estallado la revolución del 24 de abril de 1965. Un militar que más tarde tendría un papel estelar en aquel acontecimiento, almorzaba en un restaurante de la Avenida George Washington. Era el coronel Ramón Manuel Montés Arache, jefe del Cuerpo de Hombres Ranas de la Marina de Guerra Dominicana. El militar encamina sus pasos hacia la jefatura del Estado Mayor de la Marina de Guerra a recabar informes sobre lo que estaba aconteciendo en Santo Domingo y se le dice lo siguiente: Un grupo de oficiales ha hecho preso al jefe de Estado Mayor del Ejército e impera una situación anormal.
Se decreta el acuartelamiento de todo el personal de la Marina de Guerra.  Al día siguiente el comodoro Francisco Javier Rivera Caminero ordenó al Coronel Montes Arache que se reportara a la base naval de las Calderas.
-Esa fue una medida antojadiza de Rivera Caminero porque en ese momento yo era jefe de artillería y defensa de costas.  Esa medida de Rivera Caminero fue lo que me impulsó a unirme al bando constitucionalista y allí encuentro a mi amigo Caamaño y a un sinnúmero de hombres más que todos conocen-, confiesa Montes Arache.
Y agrega:
-Comunico mi decisión por la vía telefónica a Rivera Caminero.  Le digo que dejaba de recibir órdenes de él por encontrarme en el sector de los llamados rebeldes.
Montes Arache se unió al movimiento solo.  Ningún hombre rana lo siguió en el momento.  El personal que dirigía Montes Arache tenía a su cargo la seguridad de la jefatura de Estado Mayor de la Marina.
-A mí me resulta fácil cualquier acción contra la seguridad de dicha instalación porque mis hombres estaban allí.
 Al parecer, para cuidarse de cualquier tentativa de los hombres ranas que hacían guardia en la jefatura, éstos fueron envidos a altar mar en el buque BA-100-4.
El alto oficial dice:
-Esa misma tarde, los sargentos Quezada, Ureña, Santiago y Villanueva deciden hacerse cargo de la situación del buque y apresan a la tripulación.  Los hombres ranas de alta mar coinciden en unirse a su jefe que estaba en el lado constitucionalista.  Hicieron entrar a puerto al buque y desembarcaron por el muelle.  Los reclutas que habían sido apresados fueron libertados.
Y añade:
-Una parte de la dotación que estaba de puesto en Sans Souci se unió a los otros compañeros atravesando el río Ozama a nado.  El domingo a las ocho de la noche me encontré con la grata sorpresa de que todo el personal había dicho presente ante su comandante.
-Montes Arache insiste en afirmar que “fueron rencillas personales con Rivera Caminero lo que hizo que yo me pasara al lado de los constitucionalista.”
El alto militar siguió narrando:
-Luego que tenía todos los hombres ranas- un total de 46- me encontré con Caamaño y éste me explicó que los militares alzados querían hacer presión al Triunvirato para reponer en el poder al profesor Juan Bosch, derrocado en el año 1963.
El líder militar dice que el 25 de abril se movilizó mucho personal y tropas en forma desorganizada.
“El único grupo que tenía cohesión y dirección era los hombres ranas”, dice.
“Nosotros constituimos el núcleo principal de combate”, indicó.
Los hombres ranas, expertos en asuntos militares, ayudaron a la formación de comandos civiles.
Al hablar de los combates de los hombres ranas en la guerra de abril, Montes Arache expresa:
-El primer enfrentamiento nuestro fue cuando el desalojo de la Voz Dominicana que fue tomada por nosotros en una acción rápida.  No hubo qué hacer.  El 26 de Abril realizamos escaramuzas contra todos los recintos policiales que se habían opuesto al sector constitucionalista, operación que terminó con el resultado de que el único recinto en la ciudad que no fue tomado fue el Palacio de la Policía.
El oficial continuó diciendo:
-El 27 de abril las tropas de Wessin lanzan, en la noche, un ataque con 40 tanques y muchos militares.  Allí es cuando se pone de manifiesto la capacidad de combate y entrenamiento de los hombres ranas.  Un total de 14 tanques fueron capturados y otros tantos fueron destruidos, sufriendo las tropas del CEFA numerosas bajas.
El día 28 de abril llegaron los invasores norteamericanos y Montes Arache comienza a contar qué pasó en esos días: 
-El día 29 de abril los norteamericanos establecieron el cordón de seguridad.  Tuvimos un enfrentamiento con un grupo de soldados americanos y muere el primer teniente yanqui Ralph Brown.  Este combate ocurrió frente a la Compañía Dominicana de Teléfonos.  Los demás invasores fueron detenidos y desarmados.  En este comando se capturó al primer vehículo norteamericano y las primeras armas de esta invasión.  Esas armas se encuentran en un lugar del territorio nacional para ser entregadas en su momento oportuno al Museo de Historia.
Los invasores temían mucho a los hombres ranas, que vestían de negro traje de entrenamiento y para salidas de noche.  Debido al éxito que los hombres ranas tuvieron en combate, una gran cantidad de combatientes usaron el uniforme negro.
“Por eso los norteamericanos veían hombres ranas por doquier y tomaban muchas precauciones cuando notaban la presencia de un hombre vestido de negro”, dice Montes Arache.
La pericia de los hombres ranas quedó demostrada cuando le quitaban a los americanos ametralladoras calibre 50 y otros pertrechos militares sin disparar ni un solo tiro.
Todas las mañanas, el coronel Montes Arache se vestía con la ropa kaki de militar e inspeccionaba los puestos de control de los norteamericanos.
Los yanquis me hacían el saludo correspondiente al rango de coronel de Marina de Guerra, afirma.
Y dijo:
-En una ocasión Francis Caamaño me llegó a prohibir que visitara los puestos de controles.  Yo le dije a Caamaño que no podía prohibirme visitar la zona que bordeaba el llamado cordón de seguridad.
“Todas las mañanas, yo inspeccionaba las líneas de avanzada”, repitió.
Según Montes Arache, ningún hombre rana murió en combate.  Uno murió en un accidente y 12 fueron asesinados a mansalva.
Durante la guerra, Montes Arache recibió un balazo en una mano cuando fue a imponer el orden en la parte alta de la ciudad donde una turba estaba saqueando en un establecimiento comercial.
“Recibí un golpetazo en la mano y luego me di cuenta que estaba herido de bala.  De inmediato no pude curarme el dedo, el cual se me infectó.  Recuerdo que el médico que me atendió dijo: Póngase duro, que aquí no hay anestesia”.
Al hablar de los momentos en que se vio cerca de la muerte, el alto oficial relató:
-Unos de esos momentos fue cuando el asalto al puente Duarte.  Dos hombres que estaban detrás de mí cayeron abatidos con balazos en la cabeza.  Uno de ellos era el teniente Bisonó.  También una noche en que inspeccionaba las líneas norteamericanas nos emboscó un grupo de alrededor de 100 hombres.  Nosotros éramos siete y pudimos salir del cerco con vida.  Logramos evadir el cerco y pasar nuevamente a la zona constitucionalista sin una baja.
COMO NACIO EL CUERPO DE HOMBRES RANAS Y COMO DESAPARECIÓ
La creación de la Escuela de Comando de Hombres Ranas fue a fines del año 1957.  Fue creada por disposición del dictador Rafael Leonidas Trujillo Molina.  Se trataba de crear un grupo de hombres especializados, los cuales deberían reunir las siguientes condiciones.
1.- Saboteadores de instalaciones civiles y militares;
2.- Técnicos en explosivos;
3.- Técnicos en comunicación;
4.- Técnicos en demolición;
5.- Paracaidistas;
6.- Expertos en el manejo de todo tipo de armas y conocimiento y manejo de todos vehículos motorizados.
Además tenían que tener conocimiento básico de la formación del soldado de guerrilla y contra guerrilla.
Como jefe de la Escuela fue designado el capitán de navío Oscar Enrique Miguel Jacobo, quien a los tres meses solicita su traslado y es designado el entonces primer teniente Ramón Manuel Montes Arache.
Uno de los motivos que impulsaron a Trujillo a crear la Escuela de hombres Ranas fue su interés en atacar las instalaciones petroleras del Lago Maracaibo de Venezuela.
Era conocida la enemistad entre Trujillo y Rómulo Betancourt, quien era presidente del país suramericano.
Trujillo quería asestar un golpe a la economía venezolana a través del Cuerpo de Hombres Ranas.
El Comando de Hombres Ranas desapareció en el año 1966 luego del fracaso de la reintegración a los cuarteles de los militares constitucionalistas. De los hombres ranas sólo queda Montes Arache, un coronel activo, pero sin funciones militares.







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